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2 jun 2020

Stonehenge


Stonhenge es una novela ambientada en el año 2.000 a. C en Gran Bretaña, donde su autor noveliza un período histórico que sólo es conocido a través de los vestigios arqueológicos, dando nombre y personalidad a una serie de personajes que ambientan uno de los misterios más grandes que se le atribuye a la humanidad, como es la creación de Stonhenge, que a modo de una ucronía, nos permite acercarnos a conocer la profundidad de lo que pudo ocurrir para que los hombres y mujeres de varias tribus británicas decidieran construir un santuario hecho de grandes bloques de piedras traídos de tierras lejanas, suponiendo no sólo un reto arquitectónico, sino también la hazaña de trasladar las grandes piedras a través de rutas que no siempre tenían fácil acceso y que podían pasar por territorios de tribus enemigas.

Conrwell trata de ahondar en el tratamiento de las piedras, aunque en este sentido queda muy por debajo de clarificar este contenido, pero ahonda también en la orientación de estas grandes piedras con los solsticios, los rituales que pudieron darse, las supersticiones y augurios, el miedo a la muerte, los sueños, las autosugestiones, la locura, los sacrificios, el entramado de costumbres y ritos tradicionales que chocarán en algunas ocasiones con la nueva construcción, que destaca por su originalidad.

Para la novelización, Cornwell se vale de la creación de una familia trival de corte paternalista cuyos hijos varones, Lengar, Camaban y Saban, desafiarán a las autoridades trivales, a veces también al mismo dios Sol, Sloan o la diosa de la Luna Lahanna, para dirigir de tres formas diferentes una misma tribu, pero con aspiraciones diferentes en su gobierno:

- Con Lengar, se abrirá un período de guerra con su tribu rival Cathallo y su mandato será tiránico y sangriento, y permitirá la creación del santuario como un símbolo de grandeza, entendido como la creación de un santuario para un dios de la guerra.

- Con Camaban, se abrirá un período de guerra, cuyas luchas tienen una finalidad no tanto de dominio de una tribu sobre otra, sino la obtención de mano de obra esclava para trabajar en la idea visionaria de Camaban en el que el poder del dios del sol obliga a la creación del santuario como un mandato divino que es lo principal y que además implica sacrificio.

- Con Saban, se viajará a tierras lejanas, se conocerán otras interpretaciones de adoración a los dioses, se confraternizará con jefes trivales en busca de caminos que apacigüen las rivalidades encendidas por sus hermanos, pero sobre todo, se conocerá la forma en la que trata de resolver la creación de un santuario cuya imagen sea capaz de acercar a los mismos dioses al hombre. 

La historia de Stonehenge, se desarrolla a un ritmo constante, en el que a veces su narrativa hace acelerar la expectativa de que algo va a pasar, haciéndola una lectura que en ocasiones es intrigante e incluso misteriosa, y otras, las que más, deja ver la carga humana que esconde la construcción de un santuario con megalitos en el período del Neolítico. 

El libro es de fácil lectura, con una trama bien estructurada que sigue una línea temporal bien delimitada en un espacio concreto, la mayor parte del tiempo, bajo la figura de una parte de la vida de Saban, desde sus años de niñez, hasta convertirse en un experimentado adulto que ha pasado de ser el hijo menor del jefe trival Hengall a esclavo, constructor y finalmente jefe de la tribu Ratharryn.

Destacaría el apéndice final, donde el autor se hace eco de los estudios sobre los santuarios megalíticos y en los que se ha basado para novelizar uno de los grandes misterios de la humanidad.

Por último, sólo me queda decir que Bernard Cornwell es un novelista y periodista inglés que ha publicado varias sagas con temas vinculados a la historia como Richard Sharpe ambientada en la época de la conquista de la India por los británicos y las guerras napoleónicas, así como otras novelas ambientadas en las leyendas artúricas o en las invasiones vikingas de Gran Bretaña, entre otras.


17 abr 2019

Los cazadores de mamuts

AUEL, Jean M., Los cazadores de mamuts. Serie: Los hijos de la Tierra, 3. Traducción: Edith Zilli. Ed digital: Titivillus. 2015. 

Los cazadores de mamuts es la tercera novela de fantasía histórica narrada por Jean M Auel de la serie Los Hijos de la Tierra, publicada por primera vez en 1985.

La historia de este libro se desarrolla siguiendo la línea temporal de la segunda novela, es decir, tras unos meses en el Valle de los Caballos, Ayla junto con Jondalar comienzan un nuevo viaje en busca de otras culturas, hasta que son encontrados por los mamutoi, una tribu de cromañones cazadora de mamuts que la autora sitúa en la zona de Ucrania y con los que nuestros protagonistas se quedarán durante una temporada.

De esta forna, la autora, nos introduce siempre a través de Ayla y Jondalar en la posible relación entre distintos grupos de cromañones, sobre todo bajo Ayla, de la que se vale para analizarlas y entenderlas, pero también creando a través de los otros personajes, unas disyuntivas que analizarán aspectos relacionados con las costumbres, como el apareamiento; los ritos funerarios (de las distintas culturas de cromañones y en las de neandertales); las ceremonias de unión; la concepción de distintos tipos de parejas (incluyendo la homosexualidad), que ya empezara a introducir en la segunda novela; la interpretación de lo desconocido a través de la dotación de "poderes mágicos" para racionalizarlo, como posible explicación por ejemplo a la domesticación de animales; la interpretación de la fecundidad a través de ambas especies y entre una misma especie; etc.

No obstante, esta novela no sólo analiza una tribu de cromañones, los mamutoi, sino que nos muestra a través de esta tribu, la posible interacción que pudo existir entre ambas especies, a través de las relaciones sexuales, creando híbridos y su aceptación o rechazo, algo que desde la primera novela ya pone de manifiesto y que es uno de los misterios que envuelve esta coexistencia entre las dos especies. En este sentido, la autora acerca la novela más hacia una ucronía.

Por consiguiente, la autora se vale de la disyuntiva, sobre todo de la protagonista para mostrarnos, de un lado, las diferencia y las semejanzas entre ambas especies y a través del hilo de pensamiento de Ayla nos lo transmite, y de otro lado, se vale de las disyuntivas de Jondalar para mostrarnos las diferencias y similitudes entre distintas tribus de cromañones, siendo en ambos casos, la mayor parte de contenido sociológico y religioso.
Por otro lado, la figura de Jondalar como tallista y de otros personajes como Ranec, son utilizados por la autora para mostrarnos distintas técnicas de utillaje con piedras, huesos y marfil, al igual como otras herramientas que permiten unir distintas piezas de pieles para vestidos.
Son también de notable admiración las introspecciones de los protagonistas cuando comienzan a tener dificultades por la aparición de Ranec, un hombre de la tribu mamutoi, joven considerado atractivo por sus diferencias y aceptadas como algo exótico, y que se enamora de Ayla, de manera que la autora se servirá de este triángulo amoroso para exponer aspectos como los celos, la aceptación de actitudes diferentes frente a lo tradicional, la intervención del grupo o ausencia de ella en problemas de pareja, el tipo de relaciones de pareja (el rechazo de la endogamia, la aceptación de relaciones sexuales esporádicas como desahogo, la consanguinidad, etc.) En este sentido, la autora paraliza la escena con habilidad para que el lector se recree en esas introspecciones y siga el discurso que a través de la ingenuidad de Ayla lo va razonando todo para poder entender unos hábitos con los que no se ha criado pero que se ve obligada a aprender para poder entender a la cultura mamutoi y al mismo tiempo ser aceptada, como por ejemplo, Ayla se le crea un dilema al interpretar el lenguaje corporal, que ella aprendió en el Clan de los Osos Cavernarios y que este no coincida con el lenguaje hablado que Jondalar y los mamutois le enseñan. 
En definitiva, la autora muestra un amplio abanico de conocimiento de ese comienzo del Paleolítico Superior, valiéndose de la creación de dos personajes ficticios para ir moviendo al lector en un período cronológico más allá de nuestra historia escrita y quisiera destacar, además, la habilidad de Jean para unas descripciones que, aunque a veces parecen ralentizar la acción de los protagonista y son hasta repetitivas, están añadiendo más tensión al desenlace final de la novela, que sin duda, me parece excelente.

17 ene 2019

El valle de los caballos

AUEL, Jean M., El valle de los caballos. Serie: Los hijos de la Tierra - 2. Traduccdión: Leonor Tejada Conde-Pelayo. Ed. digital: Titivillus. 2015.

El valle de los caballos es la segunda novela de ficción histórica de la serie Los hijos de la Tierra. Fue publicada por primera vez en 1983 y en ella se retoma la historia de Ayla, en su búsqueda de los "Otros", es decir, los de su especie cromañón y ambientada de nuevo en Europa en el fin de la última glaciación.

Jean M. Auel relata en esta novela por una parte, la historia de Ayla en esta adolescencia,  que sin clan, se ve obligada a una lucha contra un medio desfavorable y sola, pero que le permite desarrollar otras aptitudes, como el descubrimiento del fuego, el uso de plantas no sólo como medicinas, pero sobre todo, encuentra en los animales no sólo un sustento, sino que conforman su compañía, licencia que se toma la autora para desarrollar otros temas. Y aunque pueda parecer más aburrida por la falta de interacción social con otros personajes, es una parte que permite seguir desarrollando al personaje.

Por otra parte, la autora se sirve de dos jóvenes hermanos del clan Zeladonii, Thonolan y Jondalar, para introducir la cultura de cromañón, sus costumbres y tradiciones, tan distintas a las descritas hasta ahora a través del Clan del Oso Cavernario.

Por tanto, este libro muestra  la parte más dura de un tipo de vida en el que sobrevivir no es sólo una cuestión de la supremacía del más fuerte, sino de la adaptabilidad, de ingenio, de crear conexiones entre lo que se conoce y buscarle otras utilidades prácticas a las necesidades básicas, de entender las diferencias y adaptarlas a lo ya conocido, a la intuición, a la predisposición a los cambios forzosos que exige una época en la que el hombre no estaba en la cúspide de la pirámide alimenticia, a la forma de entender el mundo y la tendencia a racionalizar dentro de cada capacidad las cosas que se ven pero también las que son intangibles, como las creencias y a dotar de "magia" a aquello a lo que no se le encuentra una explicación coherente y racional.

Todos estos, son temas ampliamente desarrollados por Jean en un acercamiento por transmitir a través de Ayla y Jondalar, su adaptación a distintos entornos y así mismos, imprimiendo un ritmo paralelo en la historia de ambos hasta que confluyen en un mismo punto, enseñándonos de nuevo esa adaptación a la nueva situación.

Sin duda, la autora con su pericia, vuelve a volcar en este libro un trabajo de investigación cuya marca queda patente en toda la obra, permitiendo al lector ser partícipe en su desarrollo a través de sus amplias descripciones sobre las formas de vida dentro de una sociedad y la marginalidad, siendo este uno de los factores, que a fuerza de supervivencia, estimulan de una forma diferente las capacidades del individuo.

27 dic 2018

El Clan del Oso Cavernario

AUEL, Jean M., El Clan del Oso Cavernario. Serie: Los hijos de la Tierra - 1. Traducción: Leonor Tejada Conde-Pelayo. Ed. digital: Titivillus. 2011.

El Clan del Oso Cavernario es la primera novela de fantasía histórica publicada por primera vez en 1980 y que inicia una hexalogía de la serie Los hijos de la Tierra, ambientada en la prehistoria, concretamente en la Europa del Paleolítico durante el último período glacial, haciéndolo a través de las vivencias de una niña cromañón que cohabita con otra especie humana, los neandertales.

Por tanto, se trata de la dramática historia en la que Ayla, de cinco años, se ha quedado huérfana tras un terremoto y después de sufrir heridas considerables por un león cavernario, es encontrada medio muerta por un clan neandertal (el Clan del Oso Cavernario) que busca una nueva cueva tras haber perdido la suya en el mismo terremoto que dejó huérfana a Ayla.

La novela describe muy detalladamente la compasión que despierta en la curandera (Iza), una indefensa niña a punto de morir, y su necesidad de adoptarla como hija haciendo uso de su posición dentro del clan. Tras ser aceptada y otorgársele un tótem, la autora va describiendo cómo poco a poco, la figura de esta curandera junto a su hermano el mog-ur (chamán)  consiguen establecer una comunicación con la niña que la permite ser instruida en las costumbres del grupo, en los modales, en las funciones que se espera que haga una mujer, en la forma de hablar a través de gestos fundamentalmente, pero a medida que la niña va creciendo, su adaptación se va haciendo más difícil y está impregnado de muchas reticencias, ya que las diferencias entre Ayla y el resto del clan son cada vez más evidentes, no sólo por su aspecto físico, sino también por su capacidad y forma de pensar, que la hacen a ella más adaptable a los cambios y sobre todo a dar con soluciones a problemas que por tradición en el clan se resolvían de una manera más primitiva y a lo que no todos tenían la misma capacidad para resolverlos.

La adaptación de Ayla a las costumbres del clan siempre está sujeto a unas normas patriarcales, en donde la mujer ha de ser sumisa y servir solamente y cada miembro varón tiene una función concreta que hace que se necesiten unos a otros. Sólo la caza, una actividad reservada exclusivamente a los hombres, es el motor de guía que les empuja a crear técnicas más complejas, ideando estrategias para cazar según el tipo de animales o en el uso de armas y herramientas cotidianas.

Al ser un clan basado en unas rígidas normas patriarcales, la mujer no puede cazar, sin embargo, Ayla mediante la observación y el ensayo-error, aprende en secreto a usar la honda en un intento de ayudar de alguna manera al clan matando a carnívoros que les roban la caza de vez en cuando, lo que la lleva a vivir una serie de experiencias traumáticas, solitaria y sin la protección del resto del clan, pero sus ansias de vivir de nuevo le estimulan hacia la supervivencia, una supervivencia que no está exenta de peligros, sino que también está llena de miedos y fobias.

La novela pone de manifiesto el recelo que algunos de los miembros del clan tienen al cambio y a lo que es diferente a su tradición, hecho que será el problema más difícil de sobrellevar por Ayla.

También se destacan como importantes los rituales de distinto tipo en la forma de concebir la vida, el dolor de la pérdida de un ser querido, la concepción de la fertilidad, la protección de un tótem, etc, temas que a través de la novela dejan como telón de fondo una ambientación muy lograda sobre estas culturas primitivas.

Esta novela vio por primera vez la luz en 1980. Su autora, la estadounidense Jean Marie Auel, consigue unas narraciones ambientales muy conseguidas, gracias a la meticulosidad de su trabajo de investigación, transmitiendo no sólo la historia concreta de Ayla, sino también la historia en la que el hombre neandertal era una especie que vivía de la tierra, que estaba sujeto a unas costumbres y a una cultura tradicionales que regían su forma de entenderlo todo y que su forma de vivir estaba preestablecida en una serie de funciones adaptadas a una supervivencia en grupo, en un medio hostil y frío, a finales de la era glacial.

Su detallismo y amplio conocimiento de diferentes técnicas de trabajo, como por ejemplo con la piedra, son otra de las cosas que su autora consigue desentrañar y transmitir de una forma entendible, ya que su investigación para la novela le lleva a instruirse en formas de supervivencia como encender un fuego, aprender sobre plantas comestibles, técnicas primitivas de curtir una piel o tallar piedras para crear herramientas, etc.

Por último, Jean logra transmitir de una forma muy descriptiva no sólo las ideas sino también la progresión de esa evolución en los procesos de pensamientos que desarrolla la protagonista y algunos de los personajes secundarios de la historia, con la dificultad que entraña el hecho de que los personajes sean personajes que se comunican a través de algunos sonidos y sobre todo con el lenguaje corporal y por signos.

En definitiva, es una novela que logra transmitir un período de coexistencia entre especies humanas avocadas a sobrevivir una y a extinguirse otra, a acercarnos tradiciones, violencia, ambición, odio y envidias... en definitiva, las miserias que el ser humano ha arrastrado a través de su puesta en escena dentro del mundo a pesar de su evolución.


14 nov 2018

El tiempo entre costuras.

DUEÑAS VINUESA, María., El tiempo entre costuras. Epud. 2016.

El tiempo entre costuras es una novela de ficción histórica que fue publicada en 2009 y que relata la vida de Sira Quiroga, una joven modista que ve alterada su vida en la Madrid previa a la guerra civil española, viéndose seducida, y en ocasiones, arrastrada a una vida que rompe sus rutinas y lo que hubiera sido una vida sosegada y tranquila, para desbordarla a través de experiencias que la sumergen en una vida peligrosa, haciendo que la protagonista pase por una evolución como personaje demasiado inocente y confiado, hasta un personaje que se va superando así mismo, hasta ser capaz de involucrarse en problemas que la llevan al mundo del espionaje.

Su trama comienza, como ya dije más arriba, en los años convulsos del alzamiento y la dejan atribulada en una Tetuán que la empujan a una vida que se le rompe para dar lugar a un nuevo fénix surgido con fuerza y garras en un taller de alta costura desbordado por el trabajo que el glamour de la clase alta aporta a una sociedad española que parece salida de revistas francesas de moda,  y entre tanto, el amor y el desamor de Sira, su lealtad y su inicial falta de una convicción política clara, la van haciendo candidata perfecta, sin saberlo, para recoger cualquier información que pueda ser utilizada desde su taller, para que una vez terminada la contienda de la guerra civil, España no se vea involucrada de lleno en una nueva guerra y aliada del eje nazi.

La vuelta a la Madrid de postguerra de la protagonista, ya viene cargada de maletas con objetivos e intenciones británicas y antialemanas en un tira y afloja de unas relaciones de espionaje entre la Alemania nazi, la Inglaterra de Churchill y una España franquista en sus primeros años de andamiaje. Tiempo suficiente para que el personaje de Sira crezca y se involucre en una política de intereses que nos enseñan los entresijos de algunos mecanismos de espionaje desplegados sobre personajes como Serrano Suñer, Juan Luis Beigbeder y Atienza, Rosalinda Fox o Alan Hillgarth, tanto de sus amoríos como sus tensiones de poder, siempre bajo el prisma de una mujer aparentemente solitaria, apaleada por la vida y espoleada por las secuelas que la guerra civil ha dejado en la vida de su madre (Dolores Quiroga), su mentora (Doña Manuela Godina) y de quienes vivieron con ella sus primeros años de inocencia y juventud, como su primer novio Ignacio Montes.

La aventura de esta modista pasa por ciudades como Madrid, Tánger, Tetuán y Lisboa, entre escenarios hoteleros como el Palace, casinos, salones de belleza, el Mueseo del Prado  y locales de moda como el Embassy del paseo de la Castellana. Todos estos escenarios, la introducen en una sociedad más que bien acomodada, que la van succionando por su habilidad diseñadora y modista en una época en la que la competencia por la alta costura escaseaba, convirtiéndola de esta forma en una confidente pasiva, de contactos, relaciones y actividades, de la colonia nazi en Madrid y de los españoles que con ellos se relacionaban, al amparo que la intimidad que unas inofensivas confidencias entre pruebas de vestuario en su taller le proporcionaba gracias a sus selectas clientas: aristócratas alemanas llegadas de la mano de influencia nazi (Gloria von Fürstenberg, la princesa de Cantacuceno Elsa Bruckmann, la condesa Mechthild Podewils) y amantes con supuesto peso en la política franquista (Sonsoles De Icaza o Piedad Iturbe von Scholtz).

En cuanto a la autora, María Dueñas es una manchega afincada en Cartagena. Profesora de filología inglesa, escribió El tiempo entre costuras como su primera novela. Tras su éxito, le han seguido otras tres: Misión Olvido en 2012, La templanza en 2015 y Las hijas del Capitán en 2018. Sin embargo, me llama la atención en la obra que nos ocupa, el estilo de su prosa, ágil y de fácil lectura, pulcro, con unas descripciones que en ocasiones me recuerdan el estilo negro de novelas policíacas, con un ritmo prácticamente constante y lineal, unido siempre a la evolución de su protagonista, dado que toda la obra se escribe en primera persona. Además, la alternancia de dos tipos de mundos, el más bajo y urbanita, siempre como poso de su personalidad, se mezcla con el refinado, aristocrático y cosmopólita en el que termina viviendo, a través de personajes secundarios que lo caracterizan claramente en ambientes detallados y bastante precisos. Su éxito, lo ha hecho adaptarse a una miniserie de televisión, que prefiero no ver, para no trastocar en mi imaginación lo que la novela ha dejado en mí: sin duda, una excelente novela.


28 may 2017

A la sombra de la Corona. María Tudor.

PLAIDY, JEAN. A la sombra de la corona. María Tudor. Las reinas Tudor V. 
Ed. Planeta. 2012. Epub.


A la sombra de la corona, es el quinto libro de la serie “Las Reinas Tudor” de Jean Plaidy, en el que la autora, nos cuenta la historia de María Tudor, hija primogénita de Enrique VIII y Catalina de Aragón.


El libro está dividido formalmente en 13 capítulos en los que se narra la evolución de María Tudor:


- su infancia reconocida como princesa y heredera legítima en la que es criada entre privilegios y la erudición.

- su etapa de repudio, en la que pasa a ser tratada como una “prisionera política” que representa una amenaza para la estabilidad de la corona y en la que el monarca, decide aislarla hasta de su propia madre por miedo a alguna conjura.

- su vuelta a la Corte con la última reina consorte de Enrique VIII, Catalina Parr, quien consigue que el monarca vuelva a restaurar su derecho de sucesión, al igual que el de su hermana Isabel.

- tras la muerte de su padre, los avatares que ha de sortear para poder acceder al trono en medio de enfrentamientos nobiliarios que apoyan en algunos casos o desaprueban en otros, su candidatura como legítima heredera.

- Y finalmente, una vez reconocida como reina de Inglaterra, se nos cuenta cómo fue su matrimonio con Felipe II hasta que fallece en 1558. 


No obstante, la figura de María, se nos presenta en el libro como un símbolo del catolicismo cuya lucha personal, va atada a intereses nobiliarios y religiosos en una época de cambios, en la que las decisiones de su padre, y la separación forzosa de su madre, tendrán un peso importante como factor determinante y condicionante en su educación, sus sentimientos y sus inclinaciones políticas y religiosas.

Por tanto, en esta ocasión, Jean Plaidy nos muestra a una soberana determinada por la arbitrariedad de su padre durante su juventud y por unos intereses políticos influidos por su vinculación materna a la Corona de España, pero fundamentalmente, por su orientación religiosa católica, que dirigirán en parte o totalmente, sus decisiones, como la derogación de las reformas introducidas por su padre y el sometimiento del reino a la soberanía papal, llevando a quemar a líderes protestantes, por lo que le fue atribuido por parte de este sector reformista, la leyenda de "Bloody Mary". Pero sobre todo, durante su reinado tras su matrimonio con Felipe II, que la llevó a participar en la guerra contra Francia y que terminaron con la pérdida de la posesión continental en territorio francés de Calais y un fomento sedicioso contra los españoles por parte de la facción protestante.

Y en medio de ese contexto, destacará también su relación con su hermana Isabel, que será una constante prácticamente desde el nacimiento de esta última, a veces con posturas más cercanas y otras que las convierte en rivales.

En cuanto al estilo del libro, sigue en la misma línea que los anteriores, con una sencillez argumentativa y un lenguaje claro y sin tecnicismos, un relato que en ocasiones abusa de la repetición de ideas expuestas, pero ligero de leer, ahondando siempre en los aspectos mundanos de la protagonista, como sus pasiones, sus temores, sus recelos, etc. consiguiendo aclimatar la obra de género histórico, a un ambiente de romanticismo fatalista.

En suma, un libro de género histórico ameno y lleno de intrigas palaciegas que nos permite acercarnos a una época de cambios religiosos en medio siempre de una tensión nobiliaria dispuesta a conservar su estatus y privilegio en medio de un panorama político que dirigirá la puesta en escena de los conflictos a los que un reino ha de hacer frente en manos de una mujer nacida con una corona no siempre firme sobre sí misma.



AÑO DE PUBLICACIÓN DEL LIBRO: 1988.
NOTA: Quizá os interese leer algo más sobre Enrique VIII recogido en una sátira fallera a la que podéis acceder pinchando en la fotografía de más abajo:


Y pinchando en la fotografía que sigue, podéis acceder a leer un resumen sobre los matrimonios de Enrique VIII:


28 abr 2017

Historia de España contada para escépticos.

ESLAVA GALÁN, JUAN. Historia de España contada para escépticos.
Ed. Planeta. Barcelona. 2004.

Historia de España contada para escépticos, salió a la luz en 1995 por primera vez. Se trata de una obra de divulgación asequible, contada en clave irónica y documentada. El libro está estructurado en 103 capítulos que abarcan el amplio periodo de la Historia española, desde los primeros pobladores de la península ibérica, hasta los años de Aznar, ofreciendo una visión generalizada unida por la estructuración temporal en que se va sucediendo la propia Historia.

Con todo, cada capítulo de la historia que analiza, trata de desmontar muchos de los mitos que el sistema educativo español ha patrocinado en función de las políticas del momento, centrándose fundamentalmente en el clero, la monarquía, los dirigentes políticos y el ejército como principales valedores de una historia tradicional y maquillada, que se ha encargado de subrayar siempre la importancia del papel de estos grupos, en la historia de un país dirigido por la incompetencia de los altos cargos de estos sectores, en detrimento de mantener unos privilegios económicos, sociales y políticos.

El libro en sí, es un pretexto para demostrar que la historia, a pesar de ser una ciencia con una metodología, es interpretada desde el mismo momento en que se está creando, ya que todo depende en cada momento de la explicación que se hace de la historia, como por ejemplo, en el caso de los Reyes Católicos, cuando Eslava cuenta casi con mordacidad, como Isabel la Católica, sin ser heredera legítima, asciende al trono apoyada por una nobleza con intereses en juego:

“A Isabel no le correspondía reinar: sólo era medio hermana del rey Enrique IV, y por delante de ella, en el orden sucesorio, había dos personas: su otro medio hermano, Alfonso, y su sobrina Juana. Pero se había propuesto ser reina de Castilla y, al parecer, las personas que podían estorbar su designio tenían una tendencia a fallecer prematura y misteriosamente. Así le ocurrió a Alfonso, el heredero de la corona, y la misma suerte corrió don Pedro Girón, el maestre de Calatrava, un novio que le buscó el rey a su hermana, muy en contra de la voluntad de la interesada.


Muerto Alfonso, la sucesión recaía sobre la princesa Juana, la hija del rey, pero una poderosa facción nobiliaria empeñada en destronar al monarca apoyó la candidatura de Isabel y consiguió que el rey admitiera que su hija Juana era producto de las relaciones adúlteras entre la reina, su esposa, y el favorito don Beltrán de la Cueva. Por eso la apodaron la Beltraneja, y a Enrique IV, el Impotente, aunque sabían muy bien que era un hiperactivo bisexual de pelo y pluma, que se tenía más que pistoleadas a todas las putas de Segovia y a los moros de su escolta sodomita. Todo esto para conseguir que Isabel heredara el trono. Al escéptico lector quizá le dé la impresión de que la mosquita muerta de Isabel se abrió camino sin reparar en medios. Probablemente no fuera ella sola, sino el poderoso lobby nobiliario que apoyaba su candidatura. […]” (pp.:197-198).

Como se puede ver, la ironía, la mordacidad, el sarcasmo, el lenguaje coloquial, etc., son recursos que emplea el autor para amenizar una materia que tradicionalmente viene de la mano de demasiados datos específicos, haciendo que su discurso durante toda la obra, sea elocuente y ameno, pero sirviéndole también para ofrecer una visión diferente de los hechos históricos. Realmente cuenta la Historia de España de otra forma, para escépticos que se cuestionan la historia que nos ha llegado a través de la enseñanza. Ya en su prólogo nos da una pista: “[…] El conductor, un viejo anarquista de gorra proletaria y cigarro liado a mano, no cesaba de murmurar: «Así se escribe la historia de España»”. (p. 13).

Por último, también hace uso, aun a riesgo de caer casi en lo anecdótico, del conocimiento de cómo eran muchos de los protagonistas de la historia, de sus pasiones, de sus intereses personales, económicos, políticos, de prestigio, etc. que en la mayor parte de las ocasiones, han movido las directrices de las políticas de España por ser quienes sustentaban el poder, y no en función del pueblo al que se supone que representan. Así por poner varios ejemplos, Fernando VI “era pequeño de estatura y no mal parecido, pero tenía cierta propensión a la melancolía, que en su vejez, degeneró en franca locura, como la del padre” (p.313); o “De Carlos III se murmuró que no era hijo de Felipe V, sino del cardenal Alberoni, el que le preparaba los canelones a doña Isabel de Farnesio.” (p.316); o de “Carlos IV, un infeliz grandón y brutote, sonrosado y regordete, quizá un pelín feminoide, de mínima cabeza, ojos vacunos y enorme nariz borbónica. Hasta que sus obligaciones lo ataron al trono solía campar por las cocheras y cocinas de palacio, donde se sentía más cómodo que en los salones […]” (p.331). 


Analizado el discurso que mantiene el autor, no quisiera terminar sin hacer una referencia biográfica del mismo: Juan Eslava Galán, andaluz que actualmente va rondando los setenta años. Es un escritor de los más prolíficos dentro del panorama literario español, labor que ha simultaneado con su profesión de profesor de bachillerato durante treinta años, su labor de novelista, historiador, ensayista y traductor. En su obra, más de 70 libros editados, también figuran los publicados bajo su pseudónimo, Nicholas Wilcox. Pero lo que más nos interesa en este caso, es su faceta como divulgador de la historia, en este libro donde ofrece una amena y reducida Historia de España fácil de leer y muy entretenida.

10 mar 2017

La aventura de los conquistadores.

CEBRIÁN ZÚÑIGA, Juan Antonio., La aventura de los conquistadores. Colón, Núñez de Balboa, Cortés, Orellana y otros valientes descubridores. La Esfera de los libros. Madrid. 2007



Este libro resume en sus siete capítulos, las biografías de aquellos descubridores y primeros conquistadores del “Nuevo Mundo” en una temprana Edad Moderna.
Partiendo de Colón, cuya tenacidad y tras no pocos años intentando conseguir un aval para su empresa de alcanzar la ruta de las especies por el oeste, encuentra en la Corona española, la oportunidad que Portugal le negó. A partir de ahí, se abre una nueva era de expansión del mundo conocido, de cuyas consecuencias más inmediatas, fue la anexión y conquista de vastos territorios al otro lado del Atlántico, en nombre de la Corona española y de la evangelización de unos "indígenas salvajes" para un Occidente más desarrollado, y mientras la explotación española va creciendo, se irán sumando otras potencias al mismo carro, de una manera o de otra, como Portugal, Holanda o Inglaterra.
Además de Colón, también se hace referencia a otros descubridores destacados de esta parte de la historia, como Vasco Núñez de Balboa, Fernando Magallanes y Elcano o Francisco de Orellana. Sumados a ellos, destacan también conquistadores como Hernán Cortés, Pizarro, Pedro de Valdivia o Álvar Núñez  Cabeza de Vaca.
Con todo, los relatos sobre la vida de estos personajes, incluyen también los aspectos más viles de sus epopeyas, incluyendo los asesinatos que cometieron, aunque sin ahondar en detalles escabrosos, sus ambiciones y sus aspiraciones, al igual que el coraje y la determinación con la que enfrentaron situaciones de auténtica supervivencia, que costaron a tantos la vida. Por tanto, el libro, no sólo nos introduce en sus vidas, sino también en esa aventura emprendedora rumbo a lo desconocido.
No obstante, y como ya era costumbre en Cebrián, la prosa suele ser ligera y entretenida, de muy fácil lectura, destacando algunas descripciones, como la dedicada a mostrar, a grandes rasgos, la cultura inca.
Por último, y aunque fuera ya del escenario de los descubridores y conquistadores, cabe destacar también un apéndice en el que se cuenta la historia de la lucha del franciscano fray Bartolomé de la Casas, por promover una conversión hacia “la verdadera fe” de los nativos del “Nuevo Mundo”, mediante “la persuasión y jamás valiéndose de las armas o de cualquier otra forma de violencia.”

Por tanto, el libro, es una resumida síntesis de una época que Cebrián vende en sus páginas, como reclamo de una historia de soñadores, ávidos aventureros y sobre todo, refugiados de una España que encuentran en estos nuevos territorios, la oportunidad de cambiar sus vidas, su posición social y su riqueza. Al margen queda la valoración que se da sobre el enjuiciamiento de las formas y métodos usados por estos protagonistas de la historia, a los que se justifica como "hijos de su tiempo".


22 dic 2016

La sexta esposa. Catalina Parr.

Jean Plaidy, La sexta esposa. Catalina Parr. Las reinas Tudor IV. Ed. Planeta. Reedición de 2013. Epub.


La historia que este libro cuenta, nos invita a sumergirnos en un período en el que las relaciones internacionales de Inglaterra están sujetas a la enemistad con Francia y a problemas fronterizos con Escocia, ambas potencias aliadas entre sí, frente al cada vez más acercamiento de las potencias inglesa y española, mientras que de otro lado, destacan los problemas internos de carácter religioso: la persecución y ejecución de los reformistas religiosos más radicales.

Bajo este contexto, en esta obra se resume, a lo largo de seis capítulos, la historia de la reina Catalina Parr, partiendo de la situación previa en la que Catalina está: enviudada por segunda vez, pero aspirando a una nueva relación con el cuñado del monarca, Thomas Seymor, relación que de momento se vio frustrada al tomarla Enrique VIII como su sexta esposa.  

La historia a la que Jean nos traslada no es a una historia real de amor, sino una historia en la que se contrasta la pasión de un monarca con deseos de descendencia pero con apetitos sexuales y la sumisión de una mujer viuda y rica al yugo de los anhelos de un rey cada vez más enfermo y mayor, esquema que ella ya había repetido en sus dos matrimonios previos con Edward Borough y después con John Neville.

No obstante, el significado del dicho “sus deseos son órdenes” son quizá la premisa del inicio de esta relación, en la que se nos describe a un monarca en la misma línea despótica con la que Jean va dibujando la personalidad de Enrique VIII a lo largo de toda la serie de “Las reinas Tudor”, quizá con un mayor protagonismo en los diálogos, que muchas veces redundan en  la parte humana y frívola de su personalidad, enfrentada a su naturaleza real como soberano político obsesionado con su sucesión al trono.

Mientras, la otra cara de la moneda de la historia es protagonizada por su sexta esposa, Catalina Parr, presentada como una mujer paciente e inteligente cuyas dotes son puestas a prueba casi de forma constante para conseguir sortear los obstáculos con los que sus adversarios tratan de apartarla como influencia del monarca, como el episodio protagonizado por el arresto, tortura y condena a la hoguera de su dama de confianza Anne Askew, ya que sus inclinaciones hacia la nueva fe (luteranismo), la convierten en una mujer con un interés contrario a los consejeros más acérrimos al catolicismo, como Gardiner y Thomas Wriothesley.

Sin embargo, si bien es cierto que se nos presenta a una mujer inteligente en cuestiones políticas, como se ve en su regencia durante la campaña del monarca en Francia y diplomáticas, como se ve lidiando con las marcas más septentrionales de las fronteras inglesas y escocesas, contrasta con sus pasiones, algunas de las cuales tienen que ser postergadas hasta la muerte del monarca para poder lograrlas.

A pesar de su constante lucha por sobrevivir como esposa del monarca a las intenciones de quienes ven en ella una enemiga, logra llevar a cabo la reconciliación entre las hijas del rey y éste, consiguiendo legitimar tanto a María como a Isabel para la sucesión al trono inglés tras la muerte de Eduardo.

Con todo, en el libro también se relata la pasión de Catalina por Thomas Seymour, de quien como ya dije más arriba, había estado enamorada antes de su matrimonio real, presentándonos a un Thomas Seymour muy ambicioso, que termina alentando su matrimonio con Catalina tras no conseguir sus aspiraciones con su hijastra, Isabel. A pesar de ello, el coqueteo entre Isabel y Thomas termina siendo descubierto por Catalina, quien embarazada, humillada y decepcionada termina muriendo tras unos días después de dar a luz a su única hija.

El mérito de esta novela histórica una vez más reside en la historia que cuenta, llena de pasajes descriptivos y detallados sobre los deseos y vivencias emocionales de los protagonistas y presentando una vez más a una mujer inocente, pero inteligente, obligada a cumplir la voluntad de los hombres, siguiendo así, la misma línea del discurso que caracteriza esta saga hasta el momento: la mujer como transacción para ampliar las aspiraciones económicas y sociales de la familia noble.



AÑO DE PUBLICACIÓN DEL LIBRO: 1953.
NOTA: Quizá os interese leer algo más sobre Enrique VIII recogido en una sátira fallera a la que podéis acceder pinchando en la fotografía de más abajo:


Y pinchando en la fotografía que sigue, podéis acceder a leer un resumen sobre los matrimonios de Enrique VIII:


13 nov 2016

Una rosa sin espinas. Catalina Howard.

Jean Plaidy, Rosa sin espinas. Catalina Howard. Las reina Tudor III. Ed. Planeta. 2012. Epub.

La historia de esta novela se inscribe en un contexto en el que las nuevas ideas reformistas se están asentando en la Inglaterra del siglo XVI y en el que Ana Bolena, parece haber sido la causante de esta intromisión en un reino hasta el momento católico. Tras la ruptura de Enrique VIII con Roma, la figura del monarca sale fortalecida, pero divide a los ingleses entre una tradición católica y las nuevas ideas protestantes, como se vio en el llamado Peregrinaje de Gracia.

En la corte, además de la constante lucha por conseguir el favor del rey, también es de esperar que suceda lo mismo que en el resto del país, por lo que nos encontramos también con una división entre los partidarios católicos y los protestantes.

Tras el fracaso matrimonial con Ana Bolena y su decapitación, el monarca comienza a agilizar sus planes de casamiento con otra joven dama, Jane Seymour, a quien asciende a reina, pero tras dar a luz a su hijo, fallece, sumiendo al monarca en una melancólica viudez y una falta de más herederos varones dada la delicada salud que el joven príncipe Eduardo parece tener, con lo que es aconsejado, entre otros por Cromwell, que se vuelva a casar, tramitándose un nuevo matrimonio, esta vez por conveniencia, con la alemana Ana de Cléves.

Sin embargo, y pesar de casarse con ella, ésta no goza de los atributos físicos que el monarca desea en una mujer y tras varios meses de buscar una solución al “apuro” que siente Enrique VIII, conoce a la joven Catalina Howard, con lo que acelera la presentación de una propuesta de divorcio, que Ana acepta por temor a ser decapitada.

Por tanto, en esta ocasión, nos encontramos ante la tercera parte de la saga “Las reinas Tudor”. Se trata de una novela histórica centrada en la vida de Catalina Howard, quinta esposa del monarca, en la que su autora, utiliza el mismo método que ya usó para la segunda novela: el flashback desde la torre donde espera Catalina Howard el cumplimiento de su sentencia a muerte.

Esta novela, dividida en 16 capítulos, plantea al personaje principal como una muchacha con muy baja autoestima, poco ambicioso, impulsiva, sin preparación adecuada para una corte llena de “víboras”. A pesar de pertenecer a un origen noble, su padre estaba muy endeudado y a penas se hace cargo de la educación de sus hijos, quedando Catalina al amparo de su abuela, la duquesa Agnes Tilney, quien ve en Catalina un futuro mejor y decide llevársela para hacerse cargo de ella. Sin embargo, su frecuente presencia en la corte, la hacen ausentarse demasiado de su hogar, con lo que no se le da una formación adecuada a Catalina, quedando vinculada a la vida que llevan los empleados de la duquesa y a aprender algo de música.

Es en esta infancia cuando aparecen las figuras de Henry Manox, su profesor de música y Francis Dereham, secretario, con quienes mantendrá un romance.

Sin embargo, cuando se le consigue trabajo en la corte como dama de Ana de Clèves, es cuando el monarca se fija en ella: una joven dama en apariencia virtuosa y muy bonita, con escasa instrucción y poco carácter.

De esta forma, nos encontramos a una dama novata ascendida a reina, proveniente de un linaje emparentado también con los Bolena, lo que provoca recelos y envidias en muchos cortesanos, que presintiendo que ésta pueda influir en el monarca, es acechada por el entorno más ambicioso que rodea a Enrique VIII, quienes no dudan en ponerla en tela de juicio ante el monarca, desacreditándola por sus imposturas juveniles. A estos recelos hay que unir la falta de madurez y escasa preparación para su nuevo cargo, lo que  hacen que algunas de las conductas de Catalina no pasen desapercibidas, como el ingreso en la corte de varias damas que trabajaron en la casa de su abuela durante su infancia y sobre todo, el ingreso de sus antiguos amantes.

A todo ello, hay que sumar la juventud de ella y la madurez y enfermedad del monarca, que hacen acusar más los casi 30 años de diferencia entre ambos, propiciándose una aventura extramatrimonial entre Catalina y Thomas Culpepper, su primo, a quien conoció de muy niña y con el que se había pensado en la posibilidad de casarlos antes de que Enrique VIII se fijara en ella.

Con todo, entre las habladurías acerca de su desvirtuoso pasado y las sospechas sobre su adulterio, será culpada de traición y por tanto se la condenará a la Torre de Londres, repitiendo así el mismo destino que su prima Ana Bolena.

Esta obra, quizá sea la novela más “rosa” hasta la presente que he leído de Jean Plaidy sobre la saga, con pequeños y muy ligeros apuntes históricos recogidos para enmarcar las situaciones de los personajes.

Y a pesar de que es de fácil lectura, igual que las anteriores, en esta, hay diálogos que parecen estar metidos con calzador para buscar la fluidez.

No obstante, hay una desproporción enorme en las partes de la vida que se cuentan, como por ejemplo, se utiliza más tiempo en hablar de la infancia de Catalina, que de su estancia en la Corte. Sumado a ello, he de decir que las argumentaciones sobre la sombra que dejó Ana Bolena, la falta de preparación educacional, madurez y juventud de Catalina, etc, se repiten casi a cada capítulo, haciendo que esa reiteración haga de la obra, una novela falta de contenido y monótona, basándose exclusivamente en esa insistencia de dichos discursos para justificar las frivolidades de la protagonista.

Por el contrario, la falta de evolución del personaje principal a nivel emocional, transmiten la poca relevancia a nivel político e histórico que Catalina Howard tuvo, reduciéndose la novela así, a una simple biografía en primera persona.


AÑO DE PUBLICACIÓN DEL LIBRO: 1993.
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10 oct 2016

La dama de la Torre. Ana Bolena.

Jean Plaidy, La dama de la Torre. Ana Bolena. Las reinas Tudor II. Ed. Planeta. 2012. Epub.


En una Europa dominada por la religión católica como lo fue el pasado siglo XVI, surge desde Alemania un movimiento religioso cristiano  (Reforma Protestaste), basado en la crítica e imposición de una serie de reformas que buscaban un profundo cambio en los usos y costumbres de la Iglesia católica.

Dado que hasta el momento la fe católica era un dogma dominante en las culturas europeas, que además se estaba llevando al Nuevo Mundo (América), todo lo que era contrario a este dogma, era considerado herejía y tratado como tal ante la Santa Inquisición.

Bajo este clima religioso, también es de destacar un panorama internacional con una clara hegemonía española, cuyo culmen fue la proclamación como emperador de Carlos I de España y V de Alemania.

La historia que nos cuenta Jean Plaidy está integrada en esta época y para esta ocasión, la autora, nos relata una novela histórica dividida en 13 capítulos y enfocada desde las inquietudes, reflexiones, deseos y preocupaciones de Ana Bolena.

La historia es introducida como un flashback, en el que su protagonista cuenta en primera persona y a modo de reflexión personal, aquellos momentos de su vida, desde que, a una temprana edad, es enviada a la corte francesa con el séquito que acompañó a María Tudor, hasta sus últimos días como prisionera en la torre de Londres esperando a ser decapitada bajo los cargos de incesto y adulterio, con apenas algo más de 30 años. Un destino que además se vio vinculado al curso de la historia de Inglaterra.

En la novela, quedan claramente definidos tres personajes que influirían en la evolución de la actitud de Ana:

- Su hermana María, por cuyo comportamiento deshonroso es expulsada de la corte francesa.
- Su padre, Tomás Bolena, distante y ambicioso cuya preocupación por sus hijas reside en el aporte que éstas pueden tener para el apellido Bolena.
- Henry Percy, conde de Northumberland, de quien se enamoró, pero del que se le apartó convenientemente, evitando que se casara con él.

De esta manera, se va produciendo una evolución del personaje como víctima e inocente,  que es traumatizado en cierta manera por los personajes anteriormente citados, hasta terminar convirtiéndose en un personaje frío, calculador, desengañado, frustrado y ambicioso.

También cabe destacar la visión que la protagonista tiene sobre el monarca, ya que lo plantea como una figura al que todos temen contradecir, obsesionado con tener un hijo varón que garantice la sucesión al trono inglés y cuyo gusto por la caza, la convierten a ella en una dulce presa en el momento en que supone un reto conquistarla, que es donde reside el quid de la cuestión y por lo que el monarca medra tanto en el divorcio con Catalina de Aragón, su primera esposa, ya que Ana no quiere ser una amante más, pues considera que su honor conlleva el matrimonio y en este caso, el título de reina. De esta manera, se nos describe a un monarca cuya obsesión por cumplir su voluntad, le hacen tolerable hacia las nuevas ideas reformistas, que utiliza como pretexto para romper con la cabeza de iglesia en Roma y autoproclamarse él como cabeza de la Iglesia en Inglaterra.

A penas tres años después de casarse con Ana Bolena, y tras varios abortos y una sola hija en común, Isabel, el matrimonio se va resquebrajando hasta el punto de que para evitar un largo y tedioso segundo divorcio, Ana Bolena es acusada de cargos de los que ella se considera inocente, pero condenada por un rey del que ha perdido el favor y cuyo final se ve precipitado por la falta de una cuna nobiliaria poderosa que la respalde.

Por tanto, Jean Plaidy, nos introduce de nuevo en un drama cortesano a través de un lenguaje sencillo y ameno y como ya pasó en la primera parte, lo más interesante en la novela es la historia que recoge bajo la a veces enmarañada situación internacional en la que tiene lugar la historia de Ana Bolena.


AÑO DE PUBLICACIÓN DEL LIBRO: 1986.
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22 sept 2016

La princesa viuda. Catalina de Aragón.

Jean Plaidy, La princesa viuda. Catalina de Aragón. Serie: Las reinas Tudor I. Ed. Planeta. 2012. Epub.


Bajo el pseudónimo de Jean Plaidy, la escritora inglesa Eleanor Alice Burford Hibbert, comienza una colección de novelas históricas de seis obras sobre la dinastía Tudor (1485-1603): “Las Reinas Tudor”.

Esta obra, “La princesa viuda”, se centra fundamentalmente en la figura real de Catalina de Aragón. Para ello, en esta edición de Epub, se han aunado tres obras de Jean Plaidy, para dividirla en tres partes cuyo orden es el siguiente:

- Catalina, virgen y viuda, que se publicó en el año 1961.
- La sombra de la granada, que se publicó en el año 1962.
- El secreto del rey, que se publicó en el año 1962.

De esta forma consigue abarcar un amplio espacio temporal que va desde la llegada de Catalina a la corte inglesa en 1501 hasta su muerte en 1536.

Se trata de una época en la que la hegemonía española era la dominante. En España se habían unido dos reinos, Castilla y Aragón, frente al último reducto árabe que cesa en 1492 en Granada. Junto a ello, la apertura de un nuevo mundo, América. Mientras, en la vieja Europa, se estaba criando bajo la tutela de Maximiliano de Austria, el futuro emperador Carlos I (V), nieto de los Reyes Católicos. A su vez, Francia sería otro de los países en los que se medraría el futuro mapa internacional. Por tanto, el matrimonio del heredero al trono de Inglaterra con una de las hijas de los Reyes Católicos resultaba muy atractivo y ventajoso a los ojos de un monarca ambicioso como Enrique VII, cuyo ascenso al trono inglés había sido reciente tras la guerra civil, o lo que es más conocido como la guerra de las dos rosas.

Pero esto es sólo el contexto en el que se desarrolla esta obra, ya que su autora nos narra, a través de un lenguaje muy sencillo y en tercera persona, la vida de Catalina de Aragón, la última hija de los Reyes Católicos, quien partió rumbo a Inglaterra con la mitad de una dote prometida para contraer nupcias con el heredero al trono de dicho país, Arturo. Dado que éste muere al poco tiempo de contraer matrimonio por unas fiebres, Catalina se queda en Inglaterra en manos de un codicioso monarca Enrique VII, que prefiere que se quede allí a la espera de renegociar un nuevo casamiento. 

En el libro se describe estos siete años de incertidumbre hacia el futuro de esta princesa viuda, donde el sufrimiento de haber abandonado su país y su familia a una tierna edad, unida al cambio de sentirse sola en una corte extranjera y la tragedia de la muerte de su esposo, la hacen una figura débil pero respaldada por un rancio linaje real poderoso y fuerte en la época: los Trastamara.

En la segunda parte, Enrique VIII, que estaba destinado a la Iglesia, asciende, convirtiéndose en el nuevo sucesor al trono inglés y decide casarse con la viuda de su hermano, Catalina. Tras unos años de vivir felices, el matrimonio se va resquebrajando poco a poco, dado el deseo del monarca de querer tener un hijo varón que nunca llegó, no así, consiguió sobrevivir una única hija, María. 

Tras varios idilios amorosos del monarca con algunas de las damas de la corte, el rey se va separando cada vez más de su reina, Por tanto, en esta tercera parte, nos encontramos con la descripción de varios pasajes en los que se va viendo el progresivo repudio de la reina Catalina, motivado por la falta de un heredero varón al trono e instigado por un deseo obsesivo del monarca de conseguir la anulación del matrimonio con Catalina de Aragón y poder casarse de nuevo con la única dama cortesana que se le había resistido hasta el momento, Ana Bolena.

Entre tanto, la trama de intrigas amorosas y cortesanas, se entrelazan con el tira y afloja de una política exterior que va cambiando el panorama internacional a través de hostilidades y amistades entre Inglaterra, Francia, España y la Iglesia Católica romana, a tenor de personajes que buscan ascender socialmente a través de los favores reales, como el caso del obispo Wolsey, Tomás Bolena o Thomas Cranmer.

En cualquier caso, la novela desvela la personalidad de una reina de su época, limitada a cumplir un papel político y procrear herederos para la corona, con una fuerte moral religiosa y con unas raíces familiares que la llevaron a tener cierta lealtad por sus orígenes, lo que le valieron en algunas ocasiones labores de embajadora diplomática de España, siempre títere de la política de su padre Fernando,  mientras que se fue granjeando el cariño del pueblo inglés a través de sus obras de caridad. A ello se le une el profundo amor por su hija, a quien siempre consideró la legítima heredera al trono inglés.

Por tanto, cabe señalar que la novela, centrada desde la perspectiva de la vida de Catalina, nos sumerge en un drama donde no le falta casi de nada, siendo una novela de fácil lectura y amena, pero de la que no se puede destacar especialmente más que la propia historia que recoge.



AÑO DE PUBLICACIÓN DEL LIBRO COMPILATORIO: 1984.
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11 sept 2016

El nombre de la rosa.

ECO Umberto, El nombre de la rosa. 1988. Barcelona. Ed. Lumen. (1ª edición).

La novela histórica, tal como entendemos el subgénero actualmente, tuvo su culminación en el ya lejano 1980, de la mano de un profesor universitario italiano de difícil asignatura llamado Umberto Eco. Este desconocido ensayista decidió, como ejercicio de ironía plástica, componer una novela policíaca enmarcada dentro de las directrices del movimiento neovanguardista literario al que pertenecía, el Grupo 63. Para cumplirlo situó la acción en la Italia de 1327, en una abadía benedictina en medio de la disputa sobre la pobreza de la Iglesia que enfrentaba a los monjes de la Orden de San Francisco contra su señor el Papa Juan XXII. Este es el escenario en el que el franciscano Guillermo de Baskerville y su pupilo Adso de Melk se ven envueltos en una serie de asesinatos apocalípticos concernientes a un misterioso libro y su funesta posesión.

Todos los personajes principales de la novela de Eco son clichés extraídos de la novela detectivesca victoriana clásica (una de las premisas del Gruppo 63 era la inspiración en la narrativa y poética anglosajona del XIX) y ni siquiera nuestro intrépido profesor puede llevarse el mérito de la creación del monje detective, ya que la autora británica Edith Pargeter comenzó a publicar bajo el seudónimo más conocido de Ellis Peters, la serie de novelas de fray Cadfael tres años antes. Así que, con una novela de escasa originalidad, encorsetada entre las premisas de un movimiento estético-político de vocación revolucionario, escrita casi para enseñar a los amigos por un novelista primerizo. ¿Cómo podemos sostener la afirmación espetada en el párrafo anterior?

Porque, querido lector, Umberto Eco es un mago. El obtuso profesor de asignatura impronunciable es, en realidad, un astuto prestidigitador de la palabra. El incauto doliente de la novela histórica moderna, vapuleado por las hordas de romanos y templarios, se acercará a la novela atraído por el canto de sirena de asesinatos, monjes, libros y laberintos que Eco muestra en su mano derecha, para caer en la cuenta, pasado un rato, en el truco maravilloso y terrible que el profesor guardaba en la izquierda. Esta es, sin duda alguna, una novela que atesora muchos niveles de lectura. No se trata solo que la intriga planteada sea absorbente, los diálogos cinematográficos y los personajes fascinantes. No se trata tampoco de la abadía fantástica, la biblioteca maravillosa, ni del fabuloso e iniciático laberinto geográfico. Ni tan siquiera, si me apuras, importa demasiado el significado del primer y séptimo del cuatro. Se trata de que, mientras Guillermo y Adso recorren el scriptorium en las tinieblas de la noche, Umberto Eco te cuenta algunas cosas sobre el Mundo, el Demonio y la Carne, y por encima de todo, sobre el Medievo, sobre el inmenso conocimiento y el profundo amor al mismo que el profesor italiano impregna en tinta en cada página.

Si no has tenido ocasión de leerla, o si sólo conoces la trama por la digna pero profundamente insuficiente película del director francés Jean Jacques Annaud, te recomiendo cordial y respetuosamente que te lances a por ella. Existen ediciones excelentes, con el texto original espléndidamente adaptado al castellano por Ricardo Pochtar, que incluyen traducción de los textos latinos, escasos pero enriquecedores para el trasfondo histórico, y un pequeño ensayo del autor acerca de la novela bastante gratificante titulado Apostillas a El Nombre de la Rosa. Rescata esta joya del pasado, ávido lector, pero cuidado; no te sorprendas si al pasar su última página te descubres un poco más desolado que al empezar. Pero El Nombre de la Rosa es, bajo las sombras de sus sombras, y como no podía ser de otra manera, una inmensa danza macabra y trata, en esencia, de la futilidad. Y es que, querido e improbable lector: “stat rosa prístina nomine, nomina nuda tenemus”.

MUCHAS GRACIAS!!

MUCHAS GRACIAS!!
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