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MANNIX, Daniel P., Breve historia de los gladiadores. 2007. Madrid. (2ª ed.) Ed. Nowtilus. (Edición original en lengua inglesa, en Ibooks, Inc.de 2001). |
Mannix hace un breve recorrido por la historia de los juegos en la arena, desde los orígenes de los que tenemos referencias, allá por el 238 a.C, hasta su declive en el siglo VI, centrándose sobre todo en su périodo de máximo esplendor, utilizando para ello, los juegos que sufragó un noble (patricio) con aspiraciones políticas "como forma de comprar su voto de popularidad" a modo de campaña electoral.
Es por eso, que el libro no se centra en los gladiadores, como reclama su título, sino que estos forman una parte más de los espectáculos públicos, ya que su autor tratará de desentrañar también, las carreras de cuadrigas, las representaciones navales y las luchas entre esclavos, por citar algunos, sin dejar al margen la profesionalización que determinados trabajos adquirieron, frente al uso de ejecuciones como un espectáculo en el que todo vale, como ser devorado sin oportunidad de defensa, ser violada por un asno o un toro o ser quemado vivo para ir alumbrando la arena mientras parejas de gladiadores luchan a muerte, destacando de esta forma, el carácter sangriento de estos juegos como una "aplicación" para el reclamo de un público romano cada vez más complacido por el aumento de la violencia y las “animaladas” que se traían a la arena.
Es por eso, que el libro no se centra en los gladiadores, como reclama su título, sino que estos forman una parte más de los espectáculos públicos, ya que su autor tratará de desentrañar también, las carreras de cuadrigas, las representaciones navales y las luchas entre esclavos, por citar algunos, sin dejar al margen la profesionalización que determinados trabajos adquirieron, frente al uso de ejecuciones como un espectáculo en el que todo vale, como ser devorado sin oportunidad de defensa, ser violada por un asno o un toro o ser quemado vivo para ir alumbrando la arena mientras parejas de gladiadores luchan a muerte, destacando de esta forma, el carácter sangriento de estos juegos como una "aplicación" para el reclamo de un público romano cada vez más complacido por el aumento de la violencia y las “animaladas” que se traían a la arena.
El estilo del autor es divulgativo, poniendo en práctica un
mismo esquema que repite varias veces: extrae un personaje histórico, -como
Diocles el auriga, Flamma el gladiador o Capophorus el venator- y le dota de
vida colocándole supuestos diálogos que amenizan la lectura y que consiguen
colocar al lector en su mundo, logrando trasladarle incluso a
momentos de euforia colectiva por la afición a estos espectáculos, poniendo también de
manifiesto, un amplio conocimiento sobre la organización y coste que suponen los juegos, tanto a nivel económico, como humano y animal.
En cuanto al autor del libro, cabe destacar que Mannix fue un hombre polifacético, de lo que curiosamente destacaría su oficio de tragasables, mago, fakir y coleccionista de reptiles. Como escritor y periodista, se especializaría en temas históricos, infantiles y novela negra. Falleció en 1997, a sus 86 años. A sus espaldas dejó más de 20 publicaciones, algunas de ellas best seller como The Fox and the Hound, que además fue adaptada al cine por Walt Disney y The way of the gladiator, cuya reimpresión fue la inspiración de David Franzoni para el guión de la película Gladiator.
En cuanto al autor del libro, cabe destacar que Mannix fue un hombre polifacético, de lo que curiosamente destacaría su oficio de tragasables, mago, fakir y coleccionista de reptiles. Como escritor y periodista, se especializaría en temas históricos, infantiles y novela negra. Falleció en 1997, a sus 86 años. A sus espaldas dejó más de 20 publicaciones, algunas de ellas best seller como The Fox and the Hound, que además fue adaptada al cine por Walt Disney y The way of the gladiator, cuya reimpresión fue la inspiración de David Franzoni para el guión de la película Gladiator.
Por otro lado, llama también mi atención algunos aspectos formales, como la estructuración del libro en catorce capítulos, que carece o se queda
corta, de algunos puntos que a mi juicio la podrían dotar como una obra completa, porque no existe
un índice; los capítulos en los que se divide el libro se presentan numerados
en romano y sin título orientativo; la bibliografía que facilita es breve y mal
reseñada, haciendo alusión a memorias y escritos de autores clásicos que
referencia como una mera cita justificando la ausencia de muchas de sus fuentes en su nota de autor como “imposible
nombrarlas todas”.
Como conclusión, tras la lectura del libro, uno no deja de ver ciertos paralelismos con algunas reminiscencias que han sobrevivido, como las corridas de toros, y otras, que aunque han cambiado su carácter violento y sangriento por otro más deportivo y competitivo, como el fútbol, el boxeo o los combates de lucha libre (Wrestling), siguen arrastrando con ellas algunos aspectos como las apuestas o la identificación con los colores de equipos que compiten -"las corporaciones que controlaban las carreras de cuadrigas eran conocidas como los Blancos, los Rojos, los Verdes y los Azules" y "sus aurigas llevaban sus túnicas del color a la que pertenecían, dividiendo a la afición en esas cuatro facciones"-. En este sentido, las conclusiones del autor, nos conducen a cierta crítica social, en la que no falta cierto tono sarcástico como por ejemplo, cuando habla de los cristianos martirizados: "los ejecutores dejaron sus espadas sin filo y tuvieron que organizarse en turnos. Por supuesto, comparado con Hitler, que mató a 2.500.000 personas en los campos de concentración en pocos años, esto es una insignificancia, aunque los romanos intentaron hacerlo lo mejor que pudieron" (p.197).
Para terminar, quisiera señalar que este libro forma parte de los numerosos volúmenes que conforman la colección editorial de Nowtilus, una colección que nace de las manos de Juan Antonio Cebrián -quien precisamente escribe el prólogo del libro para presentarlo-, Juan Ignacio Cuesta y José Luis Ibáñez Salas. En este sentido, cumple su función divulgativa.
NOTA: Os recomiendo que leáis un relato que escribí sobre Flamma el gladiador, al que podéis acceder pinchando AQUÍ.